Seis meses construyendo una comunidad libre de violencia en Los Guarícanos

 

Más de 60 estudiantes y docentes formados, 125 personas atendidas en el centro de salud, una red de 10 mediadores y 50 familias que empiezan un acompañamiento personalizado. Este es el balance del primer semestre del proyecto que Fundación Más Vida y ADAF desarrollan en Santo Domingo Norte, con la financiación del Ayuntamiento de Zaragoza.

En febrero os contamos que arrancábamos un proyecto nuevo en Los Guarícanos, un sector de más de 60.000 habitantes al norte de Santo Domingo, en República Dominicana. El objetivo es prevenir la violencia intrafamiliar y proteger a mujeres, niñas y niños. Seis meses después, el equipo de ADAF (Asociación de Ayuda a las Familias), nuestro socio local, ha enviado su primer informe de seguimiento. Os contamos lo que ha pasado en este tiempo.

Empezar por escuchar

Antes de dar el primer taller, el equipo técnico coordinado por Gissel Pie, con la directora ejecutiva de ADAF, Amalfi Brito, preparó las herramientas para medir el cambio: fichas de caracterización, cuestionarios antes y después de cada formación y registros de participación. Queríamos saber de dónde partíamos para poder demostrar después hasta dónde llegamos.

En febrero el equipo visitó cinco centros educativos del barrio para conocer la disposición de sus equipos directivos y los problemas de convivencia en las aulas. También se reunió con las asociaciones vecinales de La Mina Nueva, La Nueva Esperanza y Rosa Duarte. Y se hicieron encuestas en los hogares para conocer cuánto sabían las familias sobre los distintos tipos de violencia.

Las escuelas, el primer escudo

El profesorado ve cada día lo que ocurre en casa de sus alumnos, aunque nadie lo diga en voz alta. Por eso empezamos formando a los docentes. Los talleres del Politécnico Aragón, el Colegio Alto Valle del Saber y la Escuela Básica Mirador Norte trataron el manejo del estrés, el control de la ira y la comunicación asertiva. Son herramientas para cuidarse ellos y para detectar a tiempo las señales de alerta en su alumnado.

Desde abril el trabajo llegó también a los adolescentes, con talleres sobre autoestima, identidad y regulación emocional. En mayo se habló de algo que a esas edades importa mucho: las señales de alerta en las primeras relaciones de pareja y la diferencia entre violencia intrafamiliar y violencia de género. En total, seis centros educativos participan ya en el proyecto y más de 60 estudiantes y docentes han recibido formación directa.

La ley, explicada de cerca

Uno de los logros de este semestre es la implicación de la Fiscalía. La fiscal comunitaria de Guarícanos, Ivonne Taveras, y la fiscal Gilsa Cuello, de la unidad de violencia de CEDI-MUJER, dieron charlas en colegios y en encuentros con madres y padres. Explicaron qué dice la ley dominicana sobre la violencia intrafamiliar, qué formas puede tomar (física, psicológica y económica) y, sobre todo, a dónde acudir para denunciar.

Que una fiscal se siente con las familias del barrio a resolver sus dudas acerca a la gente a unas instituciones que muchas veces sienten lejanas.

Educación emocional desde la infancia

En el Centro Educativo Familias Unidas empezaron los talleres para los más pequeños. En la dinámica Mi Familia Feliz, niñas y niños dibujaron lo que para ellos significa sentirse protegidos en casa. En paralelo, sus madres y padres participaron en una charla sobre crianza, autoestima y cómo poner límites sin violencia.

Hablar mientras se espera consulta

En la sala de espera del centro de salud de ADAF, 20 minutos pueden dar para mucho. En las minicharlas de ginecología y pediatría se habla de comunicación familiar, control emocional, acoso y de la importancia de pedir ayuda psicológica. Más de 125 personas han participado en estas conversaciones.

Una red que nace del propio barrio

Una de las apuestas más importantes del proyecto es la Red Local de Mediadores: 10 personas de la comunidad (presidentes de asociaciones vecinales, dirigentes comunitarias, comerciantes, entrenadores deportivos y miembros de iglesias) que se han comprometido a ser la primera respuesta ante un conflicto en el barrio. Detectan situaciones de riesgo, orientan a las víctimas y las acompañan a los servicios de protección. Es gente que el barrio conoce y en quien confía, y eso lo cambia todo.

Más de 40 mujeres, un mismo taller

El 19 de junio, CEDI-MUJER organizó en el barrio un taller de Habilidades para la Vida al que acudieron más de 40 mujeres. Con el Club de Madres de La Mina se están preparando ya asambleas propias sobre derechos y autonomía.

Lo que viene

En julio se seleccionaron 50 familias en situación de vulnerabilidad que desde ahora reciben visitas periódicas y un acompañamiento personalizado. Además, el Ministerio de la Juventud ha asignado un técnico para coordinar actividades con adolescentes, y se ha abierto la colaboración con el Ministerio de la Mujer para ofrecer formaciones certificadas.

Todo este trabajo refuerza algo que no se ve en las fotos: una ruta de protección en la que escuela, centro de salud, vecinos, fiscalía y ministerios se conocen y se coordinan. Cuando una mujer o un niño necesite ayuda, sabrá a quién acudir.


Este proyecto es posible gracias a la financiación del Ayuntamiento de Zaragoza (Convocatoria de Cooperación al Desarrollo) y al trabajo diario del equipo de ADAF en Los Guarícanos.

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#GuaricanosLibreDeViolencia